La Crème de Cacao de Gabriel Boudier destaca por su suavidad y su intenso final a cacao en polvo, convirtiéndose en un ingrediente versátil para recetas indulgentes y cócteles sofisticados. Elaborada a partir de granos de cacao seleccionados de África Occidental, esta crema se obtiene mediante la infusión de granos tostados, lo que permite capturar las notas más aromáticas y tostadas del cacao, sin la grasa de la manteca. La receta se enriquece con infusiones de vainilla y caramelo, y el azúcar se añade en frío para preservar la pureza de los sabores. Maison Gabriel Boudier garantiza un equilibrio perfecto y una calidad superior gracias a la precisión en las proporciones y la selección de ingredientes.
Gastronomía
Versátil y delicioso, el licor de cacao puede disfrutarse solo como aperitivo, en cócteles o como digestivo. Su perfil indulgente lo convierte en el complemento ideal para postres: es perfecto para añadir a helados, incorporar en masas o utilizar como coulis sobre ensaladas de frutas rojas, aportando un toque sofisticado y goloso a cualquier ocasión.
Historia bodega
Con 150 años de historia, la Casa de Gabriel Boudier es sinónimo de artesanía y excelencia en la elaboración de licores y cremas de fruta. Fundada en 1874 en Borgoña y gestionada desde 1936 por la familia Battault, la Maison ha perfeccionado sus procesos tradicionales, combinando la meticulosa selección de frutas de las mejores variedades con rigurosos controles de calidad y una dosificación precisa de azúcar de remolacha. La emblemática Crème de Cassis de Dijon, símbolo de la elegancia francesa, refleja la autenticidad y el saber hacer de la casa, que domina el arte de la maceración y la destilación en alambiques de vapor y de olla. Reconocida por su innovación y compromiso con la excelencia, Gabriel Boudier ofrece una gama única de licores, cremas y especialidades, fruto de una tradición familiar que prioriza la calidad, la pasión y la cercanía con sus clientes.
Nota de Cata
Presenta un aroma intenso dominado por notas profundas de cacao, evocando el carácter del chocolate negro. En boca, se percibe un sabor robusto y aterciopelado gracias a los granos de cacao tostados, culminando en un final persistente con matices marcados de polvo de cacao.