Lilbert-Fils Perle invita a descubrir la faceta más delicada de la Côte des Blancs en un Blanc de Blancs de producción limitada, elaborado exclusivamente con Chardonnay Grand Cru procedente de Cramant. Su singularidad radica en una presión de embotellado inferior a la tradicional (por debajo de las 4 atmósferas), lo que da lugar a una burbuja extremadamente fina, una textura cremosa y un tacto sedoso en boca que evocan y actualizan el histórico estilo “Crémant” de la Champaña.
Gastronomía
Su textura sedosa y su marcada frescura mineral lo convierten en un acompañante ideal para platos de alta gastronomía marina y elaboraciones de gran delicadeza. Armoniza especialmente bien con mariscos y preparaciones crudas como ostras Fine de Claire, tartar de lubina, carpaccio de vieiras con cítricos o sashimi de ventresca de atún. Su acidez resulta perfecta para equilibrar platos grasos y cremosos, desde un tartar de buey o mollejas de ternera salteadas hasta un risotto de setas con parmesano o pescados con salsa holandesa. También brilla en aperitivos de corte premium, junto a jamón ibérico de bellota finamente loncheado, caviar o quesos de pasta blanda bien afinados como Brie de Meaux o Chaource.
Nota de Cata
Presenta un color amarillo pálido brillante con reflejos verdosos y un finísimo rosario de burbujas, muy pequeño, lento y delicado. En nariz ofrece una elegante sinfonía aromática en la que destacan los recuerdos de brioche recién horneado, almendras tostadas y flores blancas, sobre un fondo de cítricos maduros como el limón confitado y un sutil matiz de tiza mojada. En boca entra suave, cremosa y envolvente gracias a su baja presión, con un paso sedoso y lleno de textura, perfectamente equilibrado por una acidez vibrante y rematado por un final largo, marcadamente mineral, salino y muy persistente.