El Nikka Miyagikyo Single Malt expresa con claridad el carácter refinado de la destilería que le da nombre, la más joven del grupo Nikka. Construida a los pies de las montañas de la prefectura de Miyagi, en una región reconocida por sus cascadas y aguas termales, su ubicación no es casual: la pureza del aire y la elevada higrometría del entorno crean las condiciones ideales para el envejecimiento en barrica. El resultado es un whisky de malta de perfil afrutado y floral, al que la maduración en barricas de jerez añade una capa de profundidad que enriquece y redondea sus aromas más frescos y característicos.
Gastronomía
Su perfil afrutado, floral y con matices de jerez lo hace sorprendentemente versátil en la mesa. En highball con soda acompaña con elegancia el sushi, el sashimi y el salmón teriyaki, cuya salsa dulce conecta bien con las notas de barrica de jerez, así como los mariscos a la parrilla, donde los sutiles toques ahumados encuentran su eco. Solo con unas gotas de agua, quesos cremosos como el Brie o el Camembert suavizan el alcohol y realzan la textura, mientras que unas almendras tostadas potencian los sabores a cereal y madera. Para el postre, servido solo o con hielo, la tarta de manzana sintoniza con el perfil frutal del whisky y el chocolate negro entre el 60% y el 70% subraya los matices de cacao del final.
Historia bodega
Los japoneses, maestros en el arte de la mezcla y la destilación, han desarrollado un estilo muy reconocible, suave y muy refinado para sus whiskies, apreciados hoy en todo de todo el mundo. Los inicios se remontan al 1934, cuando Masataka Taketsuru, considerado el padre del whisky nipón, fundó Nikka Whisky e instaló su primera destilería en el norte del país, en Yoichi, en un paraje natural elegido por sus recursos hídricos y pureza del aire, factores clave para la producción de whiskies de calidad. De su estancia en Escocia, no solo aprendió los secretos de la destilación sino que conoció la que sería su eterna fuente de inspiración, una mujer llamada Rita, oriunda de Glasgow, con quien se casó y regresó a Japón. Ahí dedicó su vida a elaborar whiskies excepcionales, demostrando su maestría en esta técnica. Nikka representa el auténtico estilo japonés, en una mezcla de modernidad y tradición, sencillez y sofisticación. Suavidad y sabor a partes iguales.
Nota de Cata
Aromes intenses, riques. Al principi, les notes de lliri concentrades donen pistes sobre l'extrema intensitat del bouquet. A continuació desenvolupa aromes d'ordi maltat, fruites exòtiques (plàtan), regalèssia i càmfora. De mica en mica es van assentant notes de fusta cremada i cendra sobre la paleta d'aromes. Molt després fan la seva aparició les flors blanques i la cera d'abelles. Paladar ferm, viu. El paladar consisteix fonamentalment en ordi maltat cobert de notes herbals, de regalèssia, espècies (gingebre, canyella) i xocolata. Molt elegant, durant el pas en boca també desplega una gran energia i, a mesura que s'acosta al final, fulles de tabac fresc i coco s'entrellacen per crear una simfonia natural d'aromes. Final de boca: perllongat i suau. Evoca una fragància de roses pansides. Els seus delicats tanins equilibren el seu caràcter astringent (llimona, aranja). Perdura amb notes de tabac, espècies (cardamom, gingebre), fruits secs torrats i fruita en compota (poma, pruna damascena). L'aroma final revela notes exòtiques (litxis).