El palo cortado destaca como una auténtica joya enológica, nacida de una feliz casualidad y perfeccionada con el tiempo, a la que Miguel Cruz dedica especial atención. Su singularidad reside en su proceso de elaboración: tras un breve periodo bajo velo de levadura, de aproximadamente 1,5 a 2 años, el vino se somete a una prolongada crianza oxidativa de 19 años. El resultado es un perfil que combina la elegancia del amontillado con la profundidad del oloroso, ofreciendo una experiencia compleja y sofisticada para los amantes de los vinos excepcionales.
Gastronomía
El Lagar Blanco Palo Cortado es un vino generoso y complejo que marida especialmente bien con jamón ibérico, quesos curados, carnes blancas asadas, pescados grasos como el atún, guisos de setas y estofados intensos como el rabo de toro. También acompaña muy bien frutos secos tostados y postres a base de queso curado, realzando sus matices gracias a su estructura y notas de frutos secos y maderas. Se recomienda evitar platos excesivamente dulces o ácidos para no descompensar su equilibrio.
Historia bodega
Bodegas Lagar Blanco destaca por su tradición y excelencia en la región de Montilla-Moriles, con raíces que se remontan a los años 50 como sede de la primera cooperativa vinícola local. Fundada por el enólogo Miguel Cruz, la bodega ha evolucionado hasta convertirse en un referente en la elaboración de vinos de calidad, aprovechando la variedad Pedro Ximénez y los suelos de albariza característicos de la zona. Desde 1985, la incorporación de barricas de roble americano y tecnología de envasado avanzada ha permitido perfeccionar sus procesos. Además de su producción, Lagar Blanco ofrece a los visitantes la oportunidad de descubrir de cerca la tradición vitivinícola y disfrutar de una experiencia enológica auténtica.
Nota de Cata
Licoroso y elegante en nariz, despliega delicadas notas cítricas de mandarina entrelazadas con sutiles matices de vainilla y un potente aroma propio del amontillado. En boca, se aprecian amargos suaves, un fondo especiado y tostado, y una complejidad estructurada que recuerda al carácter del Oloroso, ofreciendo una experiencia sensorial rica y sofisticada.