Elaborado a partir de una meticulosa selección de Petit Verdot, esta exclusiva edición monovarietal destaca por su carácter singular y su marcada personalidad. Criado en suelos arenosos y afinado en barrica, ofrece una estructura firme y un final largo, sedoso y cálido. Su producción limitada y su potencial de guarda lo convierten en una elección excepcional para quienes buscan vinos con raza y elegancia, capaces de evolucionar y sorprender con el tiempo.
Gastronomía
Ideal para acompañar carnes rojas a la parrilla, guisos de caza y platos de cordero, este vino también realza recetas con salsas intensas y quesos curados. Su carácter robusto y sus notas especiadas armonizan especialmente bien con platos de cocina mediterránea, embutidos ibéricos y setas salteadas, aportando equilibrio y profundidad a cada experiencia gastronómica.
Historia bodega
Los cimientos de Abadía Retuerta se asientan en el renacer de un viñedo histórico y en la excelencia de una tradición vinícola que se remonta a la época romana en el valle del Duero. Tras el resurgimiento y repoblación del área en el siglo XI, la tradición del cultivo se mantuvo viva en el entorno del Monasterio Santa María de Retuerta. Hoy, con más de tres décadas de historia en su etapa moderna, la bodega conjuga este legado con una visión de futuro, donde manos expertas guían el viñedo para elaborar vinos únicos, un pacto entre la naturaleza, el cuidado y el tiempo. Todo ello bajo su propia y exclusiva Denominación de Origen Protegida (DOP) Abadía Retuerta.
Nota de Cata
Destacan sus profundos aromas a cereza y arándano, acompañados por sutiles matices florales de violeta y regaliz, perfectamente integrados gracias a su crianza. En boca, sorprende por su elegancia y equilibrio, con taninos pulidos, acidez refrescante y un alcohol armonioso. El final es prolongado y sabroso, dejando una impresión memorable y reflejando sofisticación en cada copa.