Alejairén Crianza es la muestra de que encontrar blancos con personalidad en el corazón de La Mancha es posible. Elaborado íntegramente con uva Airén y con un paso de 18 meses por barrica, se muestra aromáticamente intenso, con recuerdos balsámicos y cítricos y un paso por boca rico, denso, untuoso y largo. Color amarillo pajizo intenso con ribete verdoso, limpio y brillante. En nariz sutiles aromas de flor blanca, cítricos y toques fruta de uso. Notas balsámicas y torrefactos. En boca entrada fresca y untuosa, con recuerdos de cáscara de limón, fruta de los torrefactos, propios de su paso por barrica. Final largo y ligeramente amargo que invita a seguir bebiendo.
Gastronomía
Es un vino blanco ideal para acompañar pescados blancos al horno, mariscos a la plancha, arroces cremosos como un risotto de setas y carnes blancas ligeras como el pollo asado con hierbas. También marida perfectamente con quesos curados y semicurados, así como con entrantes sofisticados a base de verduras asadas o cremas suaves, realzando los sabores de cada plato y aportando una experiencia gastronómica equilibrada y elegante.
Historia bodega
La bodega El Vínculo, fundada en 1999 por la familia Fernández Rivera en Campo de Criptana, en pleno corazón de La Mancha, representa la unión entre la tradición vitivinícola de la región y la visión innovadora de sus creadores. Inspirados por el deseo de rendir homenaje a los orígenes familiares y al potencial de los viñedos manchegos, la familia transformó una antigua casa manchega en una bodega moderna, apostando principalmente por la variedad tempranillo y elaborando vinos de alta calidad que han contribuido a prestigiar la denominación de origen. A lo largo de los años, El Vínculo se ha consolidado como un referente en la zona, combinando técnicas tradicionales y modernas para ofrecer vinos con personalidad propia y un marcado carácter manchego.
Nota de Cata
Elaborado íntegramente con uva Airén y con un paso de 18 meses por barrica, se muestra aromáticamente intenso, con recuerdos balsámicos y cítricos y un paso por boca rico, denso, untuoso y largo. Color amarillo pajizo intenso con ribete verdoso, limpio y brillante. En nariz sutiles aromas de flor blanca, cítricos y toques fruta de uso. Notas balsámicas y torrefactos. En boca entrada fresca y untuosa, con recuerdos de cáscara de limón, fruta de los torrefactos, propios de su paso por barrica. Final largo y ligeramente amargo que invita a seguir bebiendo.