Mito procedente de Margaux, se distingue por una textura sedosa y una gran untuosidad, respaldado además por sobresalientes puntuaciones de la crítica internacional año tras año. Se muestra especialmente expresivo, muy complejo y de una elegancia casi eterna, con la promesa de una brillante evolución en botella, fiel al espíritu de los grandes vinos de Burdeos que ganan profundidad y refinamiento con el paso del tiempo.
Gastronomía
Maridaje ideal con carnes rojas y caza, donde la estructura del vino equilibra la grasa de la carne y sus matices de trufa realzan los sabores terrosos; armoniza especialmente bien con cordero asado con hierbas aromáticas como tomillo o romero, entrecot a la bordelesa con reducción de vino y chalotas, o caza menor como pato a la naranja y pichón asado. La evolución del vino hacia aromas de bosque y trufa convierte a las setas en un acompañamiento perfecto, ya sea en un cremoso risotto de boletus o en un salteado de setas silvestres con ajo y perejil. En el capítulo final, destacan los quesos curados de pasta dura, como un Comté de 24 meses o un Mimolette, evitando los quesos azules demasiado intensos que podrían enmascarar la fruta, así como los postres de chocolate amargo con alto porcentaje de cacao (70 % o más), que potencian sus notas de frutos negros.
Nota de Cata
Nariz muy expresiva y perfumada, de gran complejidad y profundidad, con notas de moras y arándanos negros entrelazadas con matices de regaliz, grafito, tabaco y sutiles toques mentolados. En boca se presenta con mucho cuerpo, concentrado y a la vez refinado, desplegando una elegancia prolongada que deja una sensación prácticamente eterna en el paladar.