Elaborado por Bodegas de Sarría, este vino tinto combina las variedades cabernet sauvignon, garnacha y graciano, procedentes de la Denominación de Origen Navarra. La cuidada selección de uvas y el saber hacer de la bodega dan lugar a un vino de carácter equilibrado y expresivo, que refleja la riqueza y diversidad de los viñedos navarros. Ideal para quienes buscan disfrutar de la autenticidad y el prestigio de una de las regiones vitivinícolas más reconocidas de España.
Gastronomía
Perfecto para acompañar carnes asadas, platos en salsa, embutidos y guisos, este tinto destaca por su capacidad para realzar los sabores intensos y complejos de la cocina tradicional. Su perfil armonioso y equilibrado lo convierte en una opción ideal para disfrutar en reuniones y celebraciones gastronómicas, aportando un toque especial a cada comida.
Historia bodega
El Señorío de Sarría, situado en Puente La Reina —un enclave emblemático del Camino de Santiago—, abarca 1.300 hectáreas dedicadas a la viticultura en Navarra. Este histórico lugar, con siglos de tradición en la elaboración de vino, destaca por la calidad de sus parcelas seleccionadas y por su estrecha vinculación con la historia de la región. Desde la Edad Media, el Señorío ha sido protagonista en acontecimientos relevantes, como la batalla de las Navas de Tolosa y el apoyo a San Francisco Javier, patrón de Navarra. En 1953, Don Félix Huarte impulsó una nueva etapa con la modernización de los viñedos y la construcción de la bodega, dando inicio a la comercialización bajo la marca Señorío de Sarría. Tras sucesivas renovaciones y la integración en el Grupo BORNOS Bodegas & Viñedos en 2008, la bodega se ha consolidado como referente en el mercado nacional e internacional, combinando tradición, innovación y excelencia en cada uno de sus vinos.
Nota de Cata
Con un atractivo color granate intenso y brillante, este tinto seduce por su complejidad aromática, donde predominan las notas de fruta madura, matices balsámicos y especiados, junto a delicados toques minerales y torrefactos. En boca, sorprende por su potencia y frescura, con sabores de fruta negra, especias y balsámicos perfectamente equilibrados. La madera se integra de forma armoniosa, aportando taninos suaves y redondos, mientras que su final es largo, persistente y lleno de sabor.