El olfato es uno de los sentidos más fascinantes y poderosos que poseemos. Nos conecta con recuerdos, emociones y experiencias, y en el mundo del vino, es la clave para descubrir su verdadera esencia. ¿Te gustaría identificar esas notas de piña, melocotón o flores que hacen único a cada vino? ¡Es posible! Pero requiere práctica y paciencia. En este artículo, te enseñaremos cómo entrenar tu memoria olfativa para convertirte en un experto en cata de vinos.
¿Por qué es importante entrenar el olfato en la cata de vinos?
El vino es un universo de aromas y matices que muchas veces pasan desapercibidos si no prestamos atención. Al entrenar tu olfato, podrás identificar los compuestos volátiles que hacen especial a cada copa, desde las notas frutales hasta los recuerdos especiados. Este proceso no solo mejora tu experiencia sensorial, sino que también te permite disfrutar del vino de una manera más profunda y enriquecedora.
¿Qué puedes oler en una cata de vino?
El vino es un caleidoscopio de aromas que se agrupan en tres categorías principales:
Aromas primarios:
Provienen de la uva y su entorno.
Incluyen notas frutales (manzana, piña, melocotón, frutos rojos), florales (rosas, violetas, jazmín) y herbáceas (hierba recién cortada, menta, eucalipto).
Aromas secundarios:
Se desarrollan durante la fermentación.
Aquí encontrarás aromas como pan tostado, levadura, yogur o incluso mantequilla.
Aromas terciarios:
Surgen durante el envejecimiento en barrica o botella.
Incluyen notas de vainilla, cacao, café, cuero, tabaco, frutos secos o especias como canela y clavo.
Identificar estos aromas es como resolver un rompecabezas sensorial que te permitirá comprender mejor el carácter y la complejidad de cada vino.
4 pasos para educar tu memoria olfativa y disfrutar del vino como un experto
1. Sirve el vino correctamente
La forma en que sirves el vino influye directamente en la liberación de sus aromas.
Llena la copa solo hasta un tercio y gírala suavemente para que los compuestos volátiles se desprendan.
Si el vino ha estado mucho tiempo en botella, utiliza un decantador o aireador para liberar sus aromas.
No tengas miedo de acercar la nariz a la copa; sumérgete en su mundo aromático.
2. Entrena tu olfato con elementos cotidianos
Para identificar los aromas del vino, primero debes familiarizarte con ellos en tu día a día.
Dedica tiempo a oler frutas, especias, flores y otros elementos naturales.
Utiliza herramientas como la rueda de aromas del vino, que te ayudará a asociar palabras con los olores que percibes.
Este ejercicio te permitirá ampliar tu vocabulario olfativo y reconocer los matices en cada copa.
3. Practica en catas de vino
La práctica es esencial para perfeccionar cualquier habilidad, y el olfato no es la excepción.
Participa en catas dirigidas por expertos para aprender de su experiencia y mejorar tu técnica.
Si prefieres hacerlo por tu cuenta, reúne a tus amigos y prueben diferentes tipos de vinos.
Consulta las descripciones de los vinos en nuestra web y trata de identificar las notas mencionadas en cada sorbo.
4. Lleva un registro de tus catas
Anotar tus experiencias es una excelente manera de desarrollar tu memoria olfativa.
Registra los aromas que percibes en cada vino y compáralos con el tiempo.
Esto te ayudará a identificar patrones y a recordar los matices de cada tipo de vino.
Consejos finales para entrenar tu olfato
Recuerda que este proceso requiere paciencia y dedicación. No te desanimes si al principio no logras identificar todos los aromas; con práctica, tu olfato se volverá más agudo y preciso. Además, disfrutarás de cada copa de vino como nunca antes.
¡Huele, saborea y vive la experiencia del vino al máximo!