¿Qué es el vino de hielo?

¿Qué es el vino de hielo?

El vino de hielo, conocido internacionalmente como icewine o Eiswein, es un vino dulce elaborado a partir de uvas que se vendimian y prensan cuando aún están congeladas en la vid.

Este método de elaboración, tan curioso como exigente, da lugar a vinos muy concentrados, aromáticos y con una intensidad de sabor difícil de encontrar en otros estilos.

 
¿Cómo se elabora el vino de hielo?

 

El factor clave del vino de hielo es el clima. Para que pueda llamarse así, la uva debe congelarse de manera natural en la cepa. El proceso, de forma esquemática, es el siguiente:

 

Vendimia tardía

 

  • Las uvas se dejan madurar más tiempo del habitual en la viña.
  • No se recogen en septiembre u octubre, sino que se esperan las primeras heladas invernales.

Congelación en la vid

 

  • Las uvas permanecen en la planta hasta que la temperatura desciende normalmente por debajo de unos grados.
     (según la legislación de cada país). En ese momento, el agua del grano se congela, pero los azúcares y otros componentes permanecen en estado líquido.

Vendimia nocturna o al amanecer

 

  • La cosecha suele realizarse de noche o a primera hora de la mañana, cuando el frío es más intenso.
  • Es una vendimia manual, muy delicada y con rendimientos muy bajos.

 

Prensado en frío

 

  • Las uvas se prensan aún congeladas.
  • El hielo (el agua congelada) queda retenido, y solo se obtiene un mosto muy concentrado en azúcares, ácidos y componentes aromáticos.

 

Fermentación lenta

 

  • Debido a la elevada concentración de azúcar, la fermentación es complicada y puede prolongarse durante semanas o incluso meses.
  • El resultado: un vino naturalmente dulce, sin necesidad de añadir azúcar ni alcohol.

¿Por qué el vino de hielo es tan especial?

 

La combinación de clima extremo, bajos rendimientos y elaboración manual convierte al vino de hielo en un producto escaso y de gran valor. Algunas de sus características más destacadas son:

Dulzor natural:


La alta concentración de azúcar procede exclusivamente de la uva, no de adiciones externas.


Acidez equilibrada:


A pesar del dulzor, mantiene una acidez viva que aporta frescura y evita que el vino resulte empalagoso.


Gran intensidad aromática:

 

  • Suelen aparecer notas de:
  • fruta de hueso (albaricoque, melocotón),
  • fruta tropical (mango, piña, maracuyá),
  • cítricos y miel,
  • flores blancas y, en algunos casos, ligeros toques minerales.

 

Textura untuosa:


Son vinos densos, con cuerpo y una sensación glicérica en boca, pero a la vez frescos gracias a la acidez.


 
Regiones del mundo donde se produce vino de hielo

 

El vino de hielo no puede elaborarse en cualquier lugar: se necesitan inviernos fríos y constantes. Algunas de las zonas más reconocidas son:

 

Alemania


Considerada la cuna del Eiswein.


Regiones como Rheingau, Mosel o Pfalz son históricamente famosas por sus vinos de hielo, generalmente elaborados con la uva Riesling.


Canadá


Uno de los países líderes actuales en producción de icewine.
Ontario y Columbia Británica destacan por sus vinos de hielo de Vidal, Riesling o Cabernet Franc para versiones tintas o rosadas.


Austria


Produce Eiswein de gran calidad, a menudo a partir de variedades locales como Grüner Veltliner o Welschriesling.


Otros países


También se elaboran vinos de hielo en Estados Unidos, algunas zonas de Europa Central e incluso en regiones frías de Asia, siempre que el clima lo permita.


 
Diferencias entre vino de hielo y otros vinos dulces

 

Es habitual confundir el vino de hielo con otros tipos de vino dulce, pero existen diferencias claras:

 

Vendimia tardía vs. vino de hielo


En la vendimia tardía, la uva se deja madurar más tiempo, pero no es imprescindible que se congele.


En el vino de hielo, la congelación natural de la uva es esencial.


Vinos de podredumbre noble (Botrytis)


En vinos como Sauternes, Tokaji o algunos alemanes, la uva se ve afectada por el hongo Botrytis cinerea, que deshidrata el grano y concentra el azúcar.


En el vino de hielo, no se busca la acción de la botrytis, sino la congelación física del agua.


Vinos generosos o fortificados


En estilos como el Oporto, el dulzor se obtiene deteniendo la fermentación con la adición de alcohol vínico.


En el vino de hielo, el dulzor es natural, sin fortificación.


 
Maridajes: ¿con qué combina el vino de hielo?

 

El vino de hielo es un gran aliado para los postres y también para platos salados con cierto contraste. Algunas ideas:

 

  • Con postres de fruta: tartas de manzana, crumble de frutas, postres con melocotón o albaricoque.
  • Con postres cremosos: cheesecake, pannacotta, mousse de queso o de yogur.
  • Con quesos azules: el contraste entre la salinidad y el dulzor es muy interesante.
  • Como vino de meditación: puede disfrutarse solo, sin comida, simplemente como “broche final” de una comida especial.
     
     

 

ECO
Por Petit Celler