Hace más de cuarenta años surgió un vino singular, reconocido por su etiqueta negra, su poco común botella borgoñona y la elección de la variedad Cabernet Sauvignon. Estas particularidades le otorgaron desde el principio un carácter distintivo y un halo de misterio. Su reconocimiento internacional llegó en 1979, al imponerse en una cata a ciegas en París frente a algunos de los vinos más afamados del mundo. En la actualidad, este tinto se ha consolidado como uno de los emblemas más prestigiosos de la Familia Torres.
Gastronomía
Ideal para acompañar una amplia variedad de platos de carne, este vino destaca especialmente en maridajes con recetas tradicionales y sofisticadas, incluidas aquellas que incorporan piezas de caza. Su estructura y elegancia realzan los sabores intensos y complejos de estos platos, aportando un equilibrio perfecto y una experiencia gastronómica memorable en cada ocasión.
Historia
La primera añada actual de este vino se remonta a 1970, año en el que fue lanzado bajo el nombre de Gran Coronas Etiqueta Negra. En sus inicios, la elaboración incluía pequeñas proporciones de Tempranillo, aunque la variedad principal siempre fue la Cabernet Sauvignon. Esta combinación inicial aportó matices singulares, consolidando desde el principio el carácter distintivo que define a este emblemático tinto.
Historia bodega
Familia Torres, un apellido vinculado desde hace más de tres siglos al mundo del vino. Desde sus orígenes en 1870, Familia Torres ha aunado tradición e innovación para convertirse en un empresa de referencia en el sector del vino y de los brandies de calidad. La visión de la Familia Torres es un mundo en el que “celebramos la vida, cuidamos la tierra y transmitimos nuestro legado”. El compromiso con la tierra, las personas y la cultura del vino son tres grandes pilares para esta bodega que cuenta con más de 140 años de historia. La Familia Torres ha tenido el honor, desde sus comienzos, de que expertos, críticos y consumidores hayan premiado la excelencia y calidad de sus productos.
Nota de Cata
De color cereza intenso y brillante, destaca por su complejidad aromática, donde predominan los frutos del bosque y las frutas negras maduras, acompañados de elegantes notas especiadas, tostadas y dulces. En boca, ofrece una textura sedosa y envolvente, con un cuerpo medio y una marcada presencia frutal que aporta frescura y persistencia, invitando a disfrutar de cada copa.