Resultado del ensamblaje de tres variedades autóctonas —Garnacha, Garnacha Peluda y Mazuelo— cultivadas en dos fincas singulares del municipio de Capçanes, Octonia destaca por su carácter genuino. Para preservar la intensidad frutal, el 45% de su volumen envejece en depósitos de cemento y ánforas de terracota, aportando frescura y autenticidad al perfil final del vino.
Gastronomía
Perfecto para acompañar carnes rojas a la parrilla, cordero asado y guisos tradicionales, resulta igualmente armonioso con platos de caza, embutidos ibéricos y quesos curados. Su versatilidad se extiende a arroces de montaña, setas salteadas y recetas elaboradas con hierbas aromáticas mediterráneas, realzando tanto la intensidad de los sabores como la frescura de cada bocado.
Historia
Las cruces de piedra situadas a las afueras de la tierra, recibieron el nombre de Santa Digna. Estas cruces servían para delimitar los territorios y simbolizaban fortuna y protección para los que partían a países remotos. La imagen de Santa Digna conserva lo más puro de nuestra identidad, una fusión de la prosperidad y sencillez del proyecto chileno. Refleja la unión de su origen (cruz de la prosperidad) con la cruz andina latinoamericana, en agradecimiento al continente y cultura que nos acogió hace más de 30 años.
Historia bodega
Josep Serra, cuarta generación de viticultores en la ribera del Ebro, inició en 2001 su proyecto más personal bajo la empresa familiar Serra i Barceló, adquiriendo una finca de 3 hectáreas de viñedos antiguos en Capçanes. Su objetivo era crear vinos de finca únicos, de producción limitada y larga vida, respetando el entorno con una viticultura mínima intervención. En 2013 amplió su visión a la D.O. Terra Alta, enfocándose en la Garnacha blanca y tinta cultivada en suelos calcáreos de la partida de Aucalà, manteniendo su compromiso con la elaboración de vinos singulares y autóctonos.
Nota de Cata
Presenta un atractivo color rojo intenso y brillante. En nariz, despliega una sugerente combinación de frutos rojos, matices florales y aromas de plantas aromáticas propias de la garriga mediterránea, junto a delicados toques balsámicos como mentol y regaliz, especias sutiles y un fondo mineral elegante. En boca, se muestra suave y voluminoso, con taninos sedosos y una acidez equilibrada que aportan frescura y persistencia, dejando un final largo y armonioso.