Aromático y de gran presencia, destaca por su textura cremosa y un paso de boca largo y profundo, repleto de matices. Se aprecia el cuidado en cada fase de su elaboración, desde las viñas viejas hasta el ensamblaje minuciosamente trabajado y una crianza sobre lías en barrica muy marcada. Es un blanco con personalidad y buena estructura, pensado para degustar sin prisas, que pone de relieve el potencial de los vinos blancos de Toro al unir tradición, innovación y un profundo respeto por el terroir en una propuesta llena de identidad y sofisticación.
Gastronomía
Perfecto acompañante de quesos curados y platos de arroz como paellas, así como de pescados al horno, mariscos y crustáceos, realzando su sabor y aportando un toque de elegancia en la mesa.
Historia bodega
Bodegas Piedra fue fundada en 1999 en la región de Toro, en la provincia de Zamora, España, con el objetivo de recuperar y poner en valor los viñedos centenarios de la zona, especialmente la variedad autóctona Tinta de Toro. La bodega se ubica en la histórica finca Bocarrage, donde se cultivan viñas de más de 50 años de antigüedad bajo prácticas sostenibles y un profundo respeto por el entorno natural. Desde sus inicios, Bodegas Piedra ha apostado por la elaboración de vinos de alta calidad que reflejan la autenticidad y el carácter del terroir toresano, combinando métodos tradicionales con técnicas modernas de vinificación. Gracias a esta filosofía, la bodega se ha consolidado como un referente en la denominación de origen Toro, reconocida tanto a nivel nacional como internacional.
Nota de Cata
Color dorado pálido con reflejos luminosos que delatan su crianza sobre lías. En nariz despliega una gran intensidad aromática, con frutas blancas maduras, flores silvestres y un sutil matiz de hierbas aromáticas, enriquecido por delicadas notas especiadas procedentes de su crianza en barricas de cerezo y roble francés. En boca se muestra fresco y bien estructurado, con una textura cremosa y envolvente, una acidez muy equilibrada y un final largo y persistente en el que reaparecen los matices minerales y un elegante recuerdo tostado.