Sisquera Blanc 2024 es el resultado de la armoniosa combinación de Garnacha Blanca y Macabeo, dos variedades que aportan frescura y personalidad. Su color amarillo pálido y brillante anticipa una experiencia sensorial vibrante. En nariz, despliega aromas intensos y agradables de manzana y pera, que evolucionan hacia elegantes matices de flor blanca al oxigenarse. En boca, sorprende por su frescura y suavidad, con una estructura perfectamente equilibrada entre alcohol y acidez, culminando en un final distintivo y memorable.
Gastronomía
Es un vino versátil que realza una amplia variedad de platos. Su frescura y equilibrio lo convierten en el acompañante ideal para pescados blancos, mariscos, arroces suaves y ensaladas mediterráneas. También armoniza perfectamente con quesos frescos, verduras a la parrilla y platos de cocina asiática de sabores delicados. Su carácter afrutado y elegante lo hace especialmente recomendable para disfrutar en aperitivos o como complemento de tapas ligeras, realzando cada bocado con su final distintivo y refrescante.
Historia bodega
Cellers Tarroné, una bodega familiar arraigada en la DO Terra Alta desde 1989, fue fundada por Rafel Solé Pubill y Concepción Albesa Giné, quienes sentaron las bases de su legado enológico a pesar de las adversidades iniciales. Tras un impulso renovador de Josep Solé Albesa, que culminó póstumamente con el primer vino embotellado, Mas Tarroné (1993), su esposa Mercè Llop Galcerà continuó su visión, lanzando el primer vino de crianza de la bodega, Torremadrina (2000), procedente de la finca homónima. La expansión con nuevas fincas y una profunda modernización de la bodega en 2004 permitieron diversificar la producción y mejorar la calidad. En 2014, la cuarta generación introdujo las gamas Punt i… Seguit y A part, marcando una nueva etapa con una imagen renovada y una apuesta por el enoturismo, consolidando así el futuro de la bodega.
Nota de Cata
Su color amarillo pálido y brillante anticipa una experiencia sensorial vibrante. En nariz, despliega aromas intensos y agradables de manzana y pera, que evolucionan hacia elegantes matices de flor blanca al oxigenarse. En boca, sorprende por su frescura y suavidad, con una estructura perfectamente equilibrada entre alcohol y acidez, culminando en un final distintivo y memorable.