La preservación del terruño se refleja en una viticultura minuciosa y respetuosa con la vid, que busca mantener el carácter propio y las cualidades naturales de cada suelo, elementos clave en la identidad de los vinos espumosos. La gestión de la viña se lleva a cabo mediante un trabajo manual especializado que abarca la clasificación de los suelos, podas orientadas al respeto de la planta, plantaciones en vaso, injertos sobre pie americano y labores de poda en verde, entre otras técnicas. La aplicación constante y detallada de estas prácticas a lo largo de todo el ciclo vegetativo permite que cada cepa exprese con claridad la singularidad de su origen.
Gastronomía
Ideal como aperitivo y con capacidad para acompañar con armonía toda la comida, se presenta como un espumoso de perfil claramente gastronómico, versátil y adaptable a una amplia variedad de platos, desde propuestas ligeras hasta elaboraciones más complejas.
Historia bodega
La historia de la familia Gramona comienza en 1850 con Josep Batlle, quien trabajaba como bodeguero y agricultor en los viñedos de la Plana, en el valle del río Noia. Durante la crisis de la filoxera, su hijo Pau Batlle perfeccionó la elaboración de vinos con base de xarel·lo, vendiéndolos a productores franceses de espumosos. En 1881, Pau fundó el Celler Batlle y adquirió los viñedos donde había trabajado su padre. La tradición continuó con Pilar Batlle y Bartolomé Gramona, quienes impulsaron la bodega hacia nuevas metas. En 1951, la familia lanzó el Gramona III Lustros, un espumoso de larga crianza que marcó un hito en el Penedés. Tras décadas de esfuerzo y visión, la bodega celebró en 2021 su primer siglo como elaboradores de espumosos y 140 años como viticultores. Hoy, la quinta y sexta generación, liderada por Jaume, Roc y Leonard Gramona, continúa esta tradición con un relevo generacional consciente y comprometido.
Nota de Cata
En nariz transmite una sensación de alegría, con aromas nítidos de poma y pera, matisos de flors blanques i un delicat record de llorer, que es combinen amb notes de crosta de pa i ametlles torrades. En boca destaca per la seva lleugeresa, amb una bombolla cruixent i viva que aporta dinamisme, mentre que al final apareix un lleu toc amarg que s’afegeix a una frescor revitalitzant i persistent.