Tokaji Oremus Eszencia 375ml se elabora sólo en años excelentes, cuando la cosecha de granos nobles es especialmente abundante, se recoge gota a gota la esencia natural que rezuman las uvas nobles para luego convertirla en Oremus Eszencia, vino de leyenda y secretos místicos. De color amarillo dorado, denso, limpio, nítido y de buena apariencia. De muy buena intensidad con aromas florales, miel, madera, nuez, caramelo y vainilla.
Gastronomía
Tradicionalmente se disfruta solo, servido en pequeñas dosis (incluso con cucharas de cristal especiales para degustarlo). Si se acompaña, armoniza de maravilla con foie gras, quesos azules intensos o postres complejos a base de frutos secos
Historia bodega
En 1864, Eloy Lecanda acuñó los cimientos para la historia al plantar, en el corazón de la Ribera del Duero, esquejes de cabernet sauvignon, malbec, merlot y pinot noir procedentes de Burdeos. Así nacía la leyenda de Vega Sicilia, un vino siempre fiel que ha sabido mantener la calidad en su extensa trayectoria. En 1982, la familia Álvarez adquirió la ya mítica bodega y, mientras impulsaba los vinos de Vega Sicilia a los más emblemáticos puestos, estableció las bases para la creación de un grupo formado en la actualidad por cinco bodegas: Alión, en la misma Ribera del Duero Pintia, en la D.O. Toro Oremus, en Hungría y Macán, fruto de la unión con la familia Rothschild, en la D.O. Rioja. Cada una de ellas aporta su personalidad y todas trabajan con un objetivo común basado en la precisión en el viñedo y en un esmerado proceso de elaboración. Tempos Vega Sicilia combina la armonía con la naturaleza y el rigor del trabajo para convertirse en un referente de prestigio mundial que exporta a 110 países de todo el mundo y que afronta el futuro con la búsqueda constante de la excelencia.
Nota de Cata
Vino de color amarillo dorado brillante, casi ámbar, con una densidad visual que llama poderosamente la atención. En nariz despliega una compleja combinación de aromas a miel, albaricoque seco, orejones, cítricos confitados, nueces, caramelo y delicadas notas especiadas, configurando un perfil extraordinariamente rico. En boca ofrece una dulzura masiva y envolvente, perfectamente compensada por una acidez vibrante y punzante que le aporta tensión y evita cualquier sensación empalagosa. El final es literalmente eterno, dejando una estela de matices que persisten largo tiempo en el paladar.