Vino rancio singular que encarna la tradición vitivinícola de la Masía Roqueta, en la comarca del Bages, Cataluña Central, donde se elabora vino desde el año 1199. Este coupage nace de la extracción selectiva de pequeñas cantidades de vino de cuatro barricas, cada una ubicada en un celler diferente de la masía y envejecidas en soleras de más de 30 años en botas de castaño y roble francés, mediante crianza oxidativa y estática. El resultado es un vino de gran equilibrio, con una intensidad y complejidad aromática que integra fruta madura, ciruelas secas, cítricos, almendras, nueces, notas de pastelería y matices de tofu, junto a recuerdos de castañas, ebanistería, tostados y naranjas amieladas. Elaborado principalmente con uvas autóctonas como Picapoll y Mandó, este vino destaca por su acidez potente y su carácter goloso y amable, ofreciendo una armonía vibrante de sensaciones en cada copa.
Gastronomía
Este vino marida especialmente bien con quesos curados y azules, frutos secos como almendras y nueces, frutas deshidratadas, postres tradicionales a base de frutos secos o yema, así como con platos de caza menor, guisos especiados y chocolate negro, ya que su intensidad aromática, acidez y complejidad realzan y equilibran los sabores intensos y dulces, creando una experiencia gastronómica armoniosa y sofisticada.
Historia bodega
La bodega Abadal, emplazada en el municipio de Santa Maria de Horta de Avinyó, en la comarca de Bages, fue establecida por Valentí Roqueta en 1983. Su propósito era el de revelar la esencia única de la región a través de sus vinos. Los viñedos, situados cerca de la residencia ancestral de la familia Roqueta, que cuenta con una historia de más de nueve siglos, se integran armoniosamente con el entorno boscoso, beneficiándose de un microclima lleno de contrastes. De esta simbiosis entre naturaleza e historia surgen vinos tintos y blancos con una identidad distintiva y un carácter profundamente personal.
Nota de Cata
Acidez potente, con una intensidad y complejidad aromática que integra fruta madura, ciruelas secas, cítricos, almendras, nueces, notas de pastelería y matices de tofu, junto a recuerdos de castañas, ebanistería, tostados y naranjas amieladas.