Elaborado siguiendo la tradición más pura de la región, este tinto joven representa la frescura y la vitalidad del terruño riojano en su estado más directo. Su perfil, definido por una marcada carga frutal y una estructura ligera, ofrece una experiencia de trago fácil y agradable que lo convierte en el compañero perfecto para el consumo diario o un tapeo informal. Es una opción equilibrada y llena de energía que apuesta por la naturalidad, ideal para quienes buscan disfrutar del carácter auténtico de la Rioja sin complicaciones.
Gastronomía
Ideal para momentos de tapeo y cocina informal, armonizando a la perfección con embutidos, tortillas, pastas y pizzas. Gracias a su frescura y ligereza, realza especialmente las carnes blancas, verduras a la brasa y quesos de corta curación, ofreciendo una versatilidad que lo hace brillar tanto en un aperitivo relajado como en comidas ligeras del día a día.
Historia bodega
Fundada en 1984 por Luis Medrano, la bodega experimentó un nuevo impulso en 1995 con la incorporación de Amador Medrano, quien aportó una visión renovada y consolidó la elaboración de vinos de Rioja Alavesa. En 2008, la bodega inició la producción de Vinos de Finca, con el objetivo de resaltar la máxima expresividad de cada parcela, identificando cada vino con el nombre de su origen.
Nota de Cata
Con una presencia visual marcada por tonos violetas y azulados que reflejan su carácter joven y vibrante, esta propuesta destaca en nariz por ser intensa y profundamente perfumada. El primer impacto evoca los matices típicos de la maceración carbónica, evolucionando hacia un elegante abanico de notas florales y frutas del bosque. En boca se muestra vivo y tenaz, ofreciendo una entrada amable que da paso a una explosión de sabores a fruta recién recolectada, logrando un perfil fresco, directo y sumamente fácil de disfrutar