La Causa Moscatel Naranjo propone una visión distinta del vino blanco, elaborada por Miguel Torres Chile en el histórico secano de Trehuaco, en el Valle del Itata, como homenaje a la viticultura ancestral de la zona. Tras 7 meses de crianza en huevos de concreto en contacto con sus pieles, surge un auténtico “orange wine” de personalidad marcada, esencia indómita y una estructura tan sorprendente como versátil. Un vino de alma artesanal y profunda raíz chilena, ideal para quienes buscan experiencias sensoriales originales y memorables en cada copa.
Gastronomía
Ideal para acompañar cocina tailandesa y platos principales con un punto intenso de especias, marida especialmente bien con currys aromáticos, pescados grasos de sabor profundo y una amplia variedad de quesos maduros, potenciando tanto los matices del plato como la complejidad del vino.
Historia bodega
Con el respaldo de una historia en la cultura vitivinícola en España, Miguel Torres Chile llega en 1979 al Valle de Curicó tras la búsqueda de un nuevo destino. En este viaje, además de encontrar excelentes condiciones climáticas, la familia apuesta por innovar en la elaboración del vino incorporando cubas de acero inoxidable y roble francés. Hoy, Miguel Torres Chile ha enfocado su compromiso en la viticultura orgánica y la certificación Fair Trade en diversos vinos. Estos avances han ayudado a ser una empresa más sostenible, pero también a llevar a cabo numerosos proyectos sustentables.
Nota de Cata
La Causa Moscatel Naranjo se presenta con un atractivo tono amarillo anaranjado, adornado por reflejos ámbar y dorados fruto de su prolongado contacto con las pieles. En nariz ofrece gran intensidad y complejidad, con notas florales propias de la moscatel, recuerdos de cáscara de naranja, durazno deshidratado, ligeros toques de frutos secos y un fondo herbáceo fresco. En boca destaca por su volumen y textura envolvente, una acidez vibrante que aporta mucha frescura y una estructura tánica suave pero marcada, derivada de su maceración en huevos de concreto. El final es largo, elegante y muy frutal, dejando una persistencia sabrosa y de gran personalidad.