Este espumoso, auténtica rareza de las Islas Canarias impulsada por El Grifo desde 1991, se elabora exclusivamente a partir de cepas prefiloxéricas de la variedad autóctona Malvasía Volcánica, con edades comprendidas entre los 40 y 60 años y plantadas a pie franco sobre suelos volcánicos. La vendimia se realiza de forma temprana y el vino se produce mediante el Método Tradicional, con una crianza sobre lías en botella de al menos cinco años, culminando en un degüelle manual sin adición de “dosage”, lo que garantiza su pureza y carácter distintivo.
Gastronomía
Ideal como aperitivo y perfecto para acompañar pescados, mariscos y una cuidada selección de quesos. Su versatilidad realza tanto platos ligeros como elaboraciones más complejas, convirtiéndolo en una excelente elección para diversas ocasiones gastronómicas.
Historia bodega
Fundada en 1775, esta bodega es un referente histórico de la vinicultura en Lanzarote y Canarias, y alberga un museo del vino con auténticas reliquias, como vinos de 1881 y antiguos parrales de moscatel del siglo XIX. Pionera en el embotellado desde 1935, la bodega ha liderado la innovación en el sector con la incorporación de tecnología avanzada desde los años 80, incluyendo tanques de acero inoxidable, equipos de frío y prensas de membrana, además de la elaboración de espumosos naturales. En la actualidad, combina tradición y agricultura ecológica con prácticas sostenibles, recuperando CO₂, generando el 60% de su energía mediante placas solares y aplicando viticultura regenerativa para proteger el entorno.
Nota de Cata
A la vista, presenta un atractivo color amarillo pálido, acompañado de una burbuja fina y una corona persistente. En nariz, destaca por su intensidad, limpieza y elegancia, desplegando aromas de fruta fresca y flores blancas, que evolucionan hacia delicados matices de panadería fruto de su prolongada crianza. En boca, se muestra fresco, refinado y elegante, ofreciendo una experiencia armoniosa y placentera.