En la vendimia de 2017, la bodega emprendió un proyecto singular: un vino seco elaborado exclusivamente con uva Moscatel de Alejandría procedente de chabocos centenarios. Inspirado en las técnicas ancestrales del Cáucaso, este vino fermenta junto a sus pieles durante tres meses, sin adición de sulfitos y sin procesos de filtrado ni estabilización, lo que puede dar lugar a la presencia de posos. El resultado es un vino natural y auténtico, de intensos tonos anaranjados y ocres, con una personalidad única que refleja la riqueza de los polifenoles y la tradición vitivinícola más antigua. Ideal para quienes buscan experiencias diferentes y vinos con historia.
Gastronomía
Es perfecto para acompañar escabeches, carnes, quesos curados y azules, así como ensaladas, realzando los sabores de cada plato y ofreciendo una experiencia gastronómica versátil.
Historia bodega
Fundada en 1775, esta bodega es un referente histórico de la vinicultura en Lanzarote y Canarias, y alberga un museo del vino con auténticas reliquias, como vinos de 1881 y antiguos parrales de moscatel del siglo XIX. Pionera en el embotellado desde 1935, la bodega ha liderado la innovación en el sector con la incorporación de tecnología avanzada desde los años 80, incluyendo tanques de acero inoxidable, equipos de frío y prensas de membrana, además de la elaboración de espumosos naturales. En la actualidad, combina tradición y agricultura ecológica con prácticas sostenibles, recuperando CO₂, generando el 60% de su energía mediante placas solares y aplicando viticultura regenerativa para proteger el entorno.
Nota de Cata
Destaca por la complejidad e intensidad de sus aromas, en los que predominan la flor de azahar, la rosa y la fruta escarchada. En boca, se percibe una marcada salinidad, acompañada de una entrada untuosa y un final ligeramente astringente, características propias de las elaboraciones oxidativas y del prolongado contacto con las pieles. La salinidad intensa y equilibrada que ofrece en cada sorbo revela de manera clara el carácter único del terruño donde se cultiva, aportando una personalidad inconfundible y auténtica.