Fase olfativa muy compleja: fondo especiado sutil de curry combinado con una entrada torrefacta y amielada. En la boca, el mundo se detiene mientras degustas concentración de caramelos, tostados, garrapiñados y cacaos. Larguísimo, viscoso y persistente. Es una reliquia de la familia fundadora de esta casa, que sólo ha sido ofrecido en ocasiones muy singulares y que por primera vez se embotella. Historia de una bodega hecha vino.
Gastronomía
Vino dulce y muy concentrado, perfecto para acompañar postres de chocolate negro, quesos azules y curados, frutas deshidratadas, frutos secos, helados cremosos y foie gras. Su intensidad y complejidad aportan un contraste exquisito y sofisticado, realzando los sabores y la textura de cada plato.
Historia bodega
La bodega Emilio Hidalgo, fundada en 1874 en Jerez de la Frontera, es una empresa familiar que ha mantenido a lo largo de cinco generaciones la tradición y el saber hacer en la elaboración de vinos y brandies de calidad. Desde sus inicios, la familia Hidalgo se ha dedicado a la crianza de vinos de Jerez, combinando métodos artesanales con una cuidada selección de materias primas y el uso de botas centenarias de roble. A lo largo de su historia, la bodega ha sabido adaptarse a los cambios del sector, manteniendo siempre el compromiso con la excelencia y el respeto por el legado heredado, lo que le ha permitido consolidarse como una referencia en la producción de vinos generosos y espirituosos de prestigio internacional.
Nota de Cata
Fase olfativa muy compleja: fondo especiado sutil de curry combinado con una entrada torrefacta y amielada. En la boca, el mundo se detiene mientras degustas concentración de caramelos, tostados, garrapiñados y cacaos. Larguísimo, viscoso y persistente.