Crianza dinámica aproximada de 17 años, jugando con el límite del velo de flor y su crianza biológica. Soleras y criaderas cuidadas con mucho mimo que gracias al microclima de la bodega consiguen que no se pierda definitivamente el velo y se deje oxidar por completo el fino. En fase olfativa, elegancia perfumada muy compleja. Combinación de bollería y salinidad perfecta. En boca es una explosión tostada y glicérica que te hace salivar continuamente y que nunca olvida la sensación punzante de la vida biológica.
Gastronomía
Es un fino excepcionalmente complejo y elegante, con notas de almendra, levadura y un marcado carácter salino. Marida a la perfección con jamón ibérico, mariscos, ostras, pescados blancos, sushi y sashimi. También es ideal para acompañar conservas, encurtidos, quesos frescos y platos tradicionales andaluces como el gazpacho o el salmorejo, realzando la frescura y los sabores de cada preparación.
Historia bodega
La bodega Emilio Hidalgo, fundada en 1874 en Jerez de la Frontera, es una empresa familiar que ha mantenido a lo largo de cinco generaciones la tradición y el saber hacer en la elaboración de vinos y brandies de calidad. Desde sus inicios, la familia Hidalgo se ha dedicado a la crianza de vinos de Jerez, combinando métodos artesanales con una cuidada selección de materias primas y el uso de botas centenarias de roble. A lo largo de su historia, la bodega ha sabido adaptarse a los cambios del sector, manteniendo siempre el compromiso con la excelencia y el respeto por el legado heredado, lo que le ha permitido consolidarse como una referencia en la producción de vinos generosos y espirituosos de prestigio internacional.
Nota de Cata
En fase olfativa, elegancia perfumada muy compleja. Combinación de bollería y salinidad perfecta. En boca es una explosión tostada y glicérica que te hace salivar continuamente y que nunca olvida la sensación punzante de la vida biológica.